Crisis Energética en Las Terrenas: Un Apagón que Enciende la Alerta Roja para el Modelo Turístico Dominicano

Las Terrenas sumida en la oscuridad. Un apagón que ilustra la profunda crisis energética que amenaza el modelo turístico dominicano.
- •Las Terrenas enfrenta una crisis eléctrica crónica debido a la sobrecarga de su infraestructura, incapaz de suplir el rápido crecimiento turístico e inmobiliario.
- •La Compañía Luz y Fuerza ha advertido sobre esta limitación desde 2015, atribuyendo la inacción a la falta de inversiones estatales y una deuda por tarifas eléctricas congeladas.
- •Se propone la construcción urgente de una nueva línea de transmisión de 138 kV y una subestación para estabilizar el servicio y asegurar el desarrollo sostenible del destino turístico.
Las Terrenas, en la provincia de Samaná, República Dominicana, enfrenta una profunda crisis energética. Recientes y prolongadas interrupciones eléctricas, como la ocurrida el 16 de agosto de 2024, han sumido en la oscuridad a residentes, comercios y complejos hoteleros. Esta situación, según advertencias reiteradas por la Compañía Luz y Fuerza de Las Terrenas desde 2015, es la consecuencia directa de una infraestructura obsoleta e insuficiente, poniendo en riesgo el futuro de este vibrante destino turístico y el modelo turístico dominicano.
La raíz del problema radica en una infraestructura eléctrica que ha quedado drásticamente rezagada frente al exponencial crecimiento demográfico, turístico e inmobiliario de Las Terrenas y El Limón. La Compañía Luz y Fuerza de Las Terrenas ha señalado que el detonante inmediato de los apagones es la sobrecarga de la línea que interconecta la subestación local con el Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (SENI), resultando en la salida de operación de transformadores clave. Desde 2015, la distribuidora ha alertado a las autoridades sobre las limitaciones técnicas y el inminente riesgo de que la capacidad fuera superada, una advertencia que, según la empresa, ha sido desatendida durante nueve años y que ha resultado en un suministro inestable, corroborando la verosimilitud de la crisis descrita.
Las repercusiones de estos fallos eléctricos trascienden la mera incomodidad. Para los residentes, implican la interrupción de la vida cotidiana y la pérdida de alimentos, afectando directamente su calidad de vida. El sector turístico y comercial, desde hoteles de lujo hasta pequeños negocios, enfrenta cuantiosas pérdidas económicas, daños a equipos y la necesidad de invertir en costosos sistemas de respaldo, minando la imagen del destino y su competitividad. La diáspora dominicana, con su significativa inversión y visitas a la región, observa con preocupación cómo la deficiencia en infraestructuras básicas compromete el potencial de desarrollo y la experiencia de sus compatriotas y turistas, afectando la confianza de inversores y visitantes en la República Dominicana.
Frente a esta crítica situación, Luz y Fuerza ha propuesto una solución estructural: la construcción de una línea de transmisión de 138 kilovoltios entre Nagua y Sánchez, junto a una nueva subestación en Las Terrenas con una capacidad de 40 a 60 megavoltio-amperios. Sin embargo, la materialización de esta vital infraestructura se ve condicionada por un dilema financiero; la empresa está dispuesta a co-invertir si se salda una deuda acumulada por el congelamiento tarifario desde 2020. Es imperativo que el Estado, a través del Ministerio de Energía y Minas, la Superintendencia de Electricidad y la Empresa de Transmisión Eléctrica Dominicana (ETED), asuma su responsabilidad de garantizar la capacidad de transporte. La sostenibilidad del modelo turístico dominicano y la confianza en uno de sus pilares más preciados están en juego, exigiendo un cronograma verificable y compromisos concretos para resolver una crisis largamente anunciada.
