Miami en el Ojo del Huracán: Controversial Acuerdo ICE 287(g) Dispara Arrestos y Moviliza a la Diáspora Dominicana

Vehículo del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) en Miami, donde el acuerdo 287(g) ha disparado los arrestos.
- •Grupos civiles exigen la revocación inmediata del acuerdo 287(g) entre ICE y la Policía de Miami por su impacto negativo en la comunidad inmigrante.
- •Miami lidera en arrestos migratorios en Estados Unidos (41,310 entre enero y abril de 2026), generando frustración entre activistas y la diáspora.
- •El acuerdo es criticado por dañar la confianza y seguridad de las familias inmigrantes, generando un ambiente de miedo en una ciudad multicultural.
Miami, un vibrante crisol de culturas y hogar de una extensa comunidad inmigrante, se encuentra en el centro de una creciente controversia. Grupos civiles y funcionarios han redoblado la presión para revocar el polémico “Acuerdo 287(g)” entre el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y la Policía local. Este convenio ha posicionado a la ciudad como líder nacional en arrestos migratorios, una paradoja que genera profunda inquietud, especialmente entre la diáspora dominicana y otras comunidades latinas, a pesar de la presencia de figuras demócratas como la comisionada del Condado de Miami-Dade, Eileen Higgins.
Desde su implementación hace aproximadamente un año, el acuerdo 287(g) ha facultado a la Policía de Miami para detener a inmigrantes indocumentados con el fin de entregarlos a ICE para su eventual deportación. Organizaciones como la Coalición de Inmigrantes de Florida (FLIC) reportan que esta política ha transformado a Miami en la jurisdicción municipal con la mayor cantidad de encuentros migratorios en Florida, documentando un alarmante total de 41,310 aprehensiones entre enero y abril de 2024. Esta cifra excede notablemente la de otras grandes ciudades estadounidenses, subrayando el impacto desproporcionado de la medida en una urbe donde más de la mitad de su población es nacida en el extranjero.
La situación ha provocado una ola de desilusión y críticas dirigidas a las autoridades locales, quienes, según activistas, se ven limitadas por una ley estatal impulsada por el gobernador republicano Ron DeSantis, conocido por sus políticas antiinmigratorias. No obstante, la comunidad exige acciones concretas, advirtiendo sobre las devastadoras consecuencias familiares y sociales del acuerdo. La detención de personas en centros como el controvertido “Alligator Alcatraz” y el temor a que los inmigrantes eviten contactar al 911 por miedo a la deportación son claros ejemplos del profundo impacto negativo de esta política.
La Coalición de Inmigrantes de Florida registra cerca de mil llamadas de auxilio mensuales, un reflejo palpable del clima de miedo e inestabilidad. Los defensores de los derechos migratorios, incluyendo a la diáspora dominicana que considera a Miami un segundo hogar, instan vehementemente a las autoridades a rectificar esta política, no solo por justicia social, sino también por la cohesión y la vitalidad económica de la ciudad. El mensaje es inequívoco: es imperativo transformar Miami en un lugar que verdaderamente acoja a todos sus residentes, erradicando el temor y la desintegración familiar.
