Ola de Calor Histórica en República Dominicana Lleva la Demanda Eléctrica a Niveles Críticos y Amenaza la Estabilidad del Servicio

La ola de calor histórica en RD eleva la demanda eléctrica, poniendo a prueba la infraestructura y amenazando la estabilidad.
- •La ola de calor en República Dominicana ha disparado la demanda eléctrica a un récord de 4,330.80 MW, superando las previsiones y poniendo al SENI al límite.
- •La red de distribución local sufre sobrecargas, causando interrupciones y obligando a las distribuidoras Edeeste y Edesur a implementar medidas de emergencia y planes de expansión.
- •Se advierte a los consumidores sobre el aumento de las facturas por el uso prolongado de electrodomésticos y se recomienda adoptar hábitos de consumo eficientes para aliviar la presión sobre el sistema.
La República Dominicana atraviesa una ola de calor histórica que, durante julio, ha llevado la demanda eléctrica a niveles críticos, empujando al Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (SENI) a sus límites y provocando interrupciones en el servicio. Este escenario, que afecta directamente la calidad de vida de los dominicanos en zonas como Santo Domingo Este, ha sido confirmado por el Ministerio de Energía y Minas, cuyas cifras de demanda respaldan la presión sobre la red debido al uso masivo de aires acondicionados y sistemas de refrigeración.
El Ministerio de Energía y Minas ha documentado que la demanda eléctrica nacional alcanzó un pico sin precedentes de 4,330.80 megavatios (MW) a las 9:03 de la noche del pasado miércoles, un registro que figura entre los máximos históricos de julio. Este incremento alarmante, que superó en 127.8 MW la demanda del inicio de la semana, ha expuesto la fragilidad del SENI. A pesar de una capacidad de generación instalada de más de 7,600 MW, la disponibilidad efectiva se reduce drásticamente por la noche (hasta 1,780 MW menos por la ausencia solar), dejando un margen de maniobra peligrosamente estrecho, a solo 69.2 MW del límite inferior del rango de disponibilidad efectiva nocturna (4,400-4,700 MW). Las altas temperaturas, con registros de hasta 39.7 grados Celsius en Sabaneta, Santiago Rodríguez, junto a la reactivación económica, han propiciado que el consumo de julio supere ya las previsiones máximas del Organismo Coordinador para los meses venideros.
La presión en la generación se traduce directamente en sobrecargas para la infraestructura de distribución local, lo que lleva a interrupciones en sectores específicos. Distribuidores como Edeeste han reportado que circuitos en Santo Domingo Este, como el EBRI03 que abastece El Amalia, Brisa Oriental y San Isidro, están operando al límite de su capacidad, requiriendo maniobras operativas nocturnas para evitar colapsos mayores. Ante este escenario, Edesur ha implementado un programa de construcción y redistribución de circuitos para aliviar la presión en subestaciones y alimentadores que han alcanzado su capacidad térmica máxima, una medida crucial para preservar la estabilidad de la red. Esta situación resalta que, incluso con suficiente generación nacional, la infraestructura local (transformadores y circuitos) posee límites de carga críticos. Ante el riesgo de un salto a un bloque tarifario superior por el alto consumo, las distribuidoras han emitido recomendaciones a la ciudadanía, como mantener los aires acondicionados entre 23 y 25 grados Celsius y optimizar el uso de electrodomésticos, no solo para gestionar el gasto sino también para contribuir a la estabilidad del sistema energético dominicano.
