Cómo hacer las mejores fotos del eclipse en España sin dañar la cámara (ni la vista)
- •El eclipse se puede fotografiar fuadstephan/Shutterstock
- •El 12 de agosto de 2026, España será uno de los mejores lugares del mundo para contemplar un fenómeno astronómico extraordinario: un eclipse total de Sol. Para quienes estén dentro de la franja de totalidad del eclipse, durante unos minutos, la Luna se interpondrá exactamente entre la Tierra y el Sol.
- •El cielo se oscurecerá hasta producir un crepúsculo inesperado en pleno día, transformando el paisaje en una escena difícil de olvidar. El cielo revelará un espectáculo que rara vez se tiene la oportunidad de ver en directo. Para millones de personas será una experiencia única. Y, como ocurre con cualquier acontecimiento excepcional, muchos querrán conservar ese instante en forma de fotografía.
- •Pero aquí conviene hacer una primera advertencia importante: fotografiar un eclipse solar no tiene nada que ver con hacer una foto de vacaciones o un atardecer. Requiere cierta preparación, conocer las limitaciones de nuestros equipos y, sobre todo, tomar las medidas de seguridad adecuadas. De lo contrario, no solo podemos obtener imágenes decepcionantes, sino también dañar la cámara o, lo que es más importante, nuestros ojos.
- •La fotografía del eclipse empieza mucho antes del eclipse
- •Uno de los errores más frecuentes es pensar que todo se reduce a estar en el lugar adecuado el día señalado. En realidad, las mejores fotografías suelen ser el resultado de una preparación previa cuidadosa. El primer paso es tan simple como decisivo: lo primero es conocer con exactitud cuándo y dónde será visible el eclipse desde nuestro punto de observación. Consultar los mapas de la trayectoria y los horarios específicos para cada localidad permitirá organizar la jornada con tranquilidad y llegar con tiempo suficiente para instalar el equipo.
- •Pero hay un segundo aspecto igual de importante: practicar. El día del eclipse no es el mejor momento para aprender a utilizar nuevos ajustes o descubrir cómo funciona el enfoque manual. Las semanas previas ofrecen una excelente oportunidad para realizar pruebas, experimentar con diferentes configuraciones y comprender cómo responden la exposición y el enfoque ante una fuente de luz tan intensa como el sol.
- •Cámaras, móviles y la cuestión del aumento
- •Los teléfonos móviles actuales pueden producir imágenes sorprendentemente buenas, especialmente si incorporan zoom óptico. Conviene, sin embargo, evitar el zoom digital, ya que simplemente amplía los píxeles y reduce considerablemente la calidad de la imagen.
- •Si no se dispone de un teléfono con zoom óptico existen alternativas interesantes. Una de ellas consiste en fotografiar a través del ocular de un telescopio equipado con filtro solar. También pueden utilizarse lentes ópticas de aumento diseñadas específicamente para teléfonos móviles. Son recursos sencillos, pero pueden marcar una gran diferencia en el resultado final.
- •El trípode: el elemento que lo cambia todo
- •El sol ocupará una parte muy pequeña del encuadre, por lo que será necesario ampliar la imagen para apreciar los detalles del eclipse. Y cuanto más se amplía, más evidente se vuelve cualquier vibración. En estas circunstancias, cualquier pequeño movimiento se multiplica.
- •Por ello, un trípode estable se convierte en uno de los accesorios más importantes de toda la sesión fotográfica. Ya sea para una cámara o para un teléfono móvil, disponer de un soporte firme marcará la diferencia entre una imagen nítida y una fotografía borrosa.
- •Los filtros solares: imprescindibles, no opcionales
- •Si hay un elemento que no puede faltar es el filtro solar. Su función es doble: proteger el equipo fotográfico y proteger nuestros ojos, reduciendo la intensidad extrema de la luz solar. Para quienes utilicen teléfonos móviles, existe incluso la posibilidad de adaptar el material filtrante de unas gafas homologadas para eclipses y colocarlo cuidadosamente sobre las lentes de la cámara, teniendo cuidado de que no haya zonas por las que pueda entrar la luz directa.
- •Durante todas las fases parciales del eclipse, el filtro solar debe permanecer colocado delante del objetivo. Solo durante la totalidad del eclipse —cuando el disco solar quede completamente oculto por la Luna— puede retirarse temporalmente para fotografiar la corona solar. En cuanto reaparezca el primer destello de luz solar, el filtro debe colocarse de nuevo inmediatamente.
- •Un pequeño gesto que marca la diferencia
- •A veces los detalles más simples tienen un gran impacto. Al pulsar la pantalla del móvil o el botón de disparo de una cámara se generan pequeñas vibraciones que pueden afectar a la nitidez de la fotografía. Por este motivo, resulta muy recomendable utilizar un disparador remoto Bluetooth o activar el temporizador de la cámara. De este modo, el equipo permanece completamente inmóvil en el instante de la captura y se evitan movimientos indeseados.
- •Cómo configurar la cámara para el eclipse
- •Lo primero que hay que hacer es fijar el encuadre sobre el sol. Es aconsejable bloquear el enfoque manteniendo pulsada la pantalla y ajustar manualmente la exposición para evitar que el disco solar aparezca completamente quemado y sin detalles.
- •Durante la fase de totalidad, cuando el sol quede completamente cubierto y pueda retirarse el filtro solar, los modos HDR o de fotografía computacional pueden ayudar a registrar simultáneamente detalles de distintas zonas de la corona solar.
- •Una alternativa interesante consiste en grabar vídeo en resolución 4K (siempre con el filtro) durante las fases del eclipse. Más tarde será posible extraer fotogramas individuales de alta calidad, ampliando las posibilidades de conseguir una buena imagen final.
- •No todo ocurre en el cielo
- •Existe una tendencia natural a concentrar toda la atención en el cielo. Sin embargo, algunos de los momentos más fascinantes del eclipse sucederán a nuestro alrededor. El eclipse transformará nuestro entorno.
- •A medida que la Luna va cubriendo el disco solar, la luz cambia de manera sorprendente. El paisaje cambia de tonalidad, las sombras adoptan formas inesperadas que transforman por completo el entorno y aparecen efectos curiosos, como las proyecciones naturales generadas por las hojas de los árboles, que dibujan en el suelo pequeñas versiones del eclipse.
- •Y una última consideración para terminar: no todo el mundo tiene por qué fotografiar el eclipse. Si no se tiene mucha seguridad en el manejo de la cámara o del teléfono, o si la idea de ajustar parámetros, filtros y trípodes resulta demasiado compleja, quizá la mejor opción sea simplemente disfrutar del fenómeno en directo.
- •El eclipse de 2026 será un acontecimiento tan breve como irrepetible, y vivirlo sin pantallas de por medio puede ser una experiencia igualmente valiosa. Además, muchos fotógrafos y profesionales de la astro fotografía captarán imágenes extraordinarias que documentarán el evento con una calidad difícil de igualar en un contexto doméstico.
- •Pedro Vicente-Mullor no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.
El 12 de agosto de 2026, España será uno de los mejores lugares del mundo para contemplar un fenómeno astronómico extraordinario: un eclipse total de Sol. Para quienes estén dentro de la franja de totalidad del eclipse, durante unos minutos, la Luna se interpondrá exactamente entre la Tierra y el Sol.
El cielo se oscurecerá hasta producir un crepúsculo inesperado en pleno día, transformando el paisaje en una escena difícil de olvidar. El cielo revelará un espectáculo que rara vez se tiene la oportunidad de ver en directo. Para millones de personas será una experiencia única. Y, como ocurre con cualquier acontecimiento excepcional, muchos querrán conservar ese instante en forma de fotografía.
Pero aquí conviene hacer una primera advertencia importante: fotografiar un eclipse solar no tiene nada que ver con hacer una foto de vacaciones o un atardecer. Requiere cierta preparación, conocer las limitaciones de nuestros equipos y, sobre todo, tomar las medidas de seguridad adecuadas. De lo contrario, no solo podemos obtener imágenes decepcionantes, sino también dañar la cámara o, lo que es más importante, nuestros ojos.
La fotografía del eclipse empieza mucho antes del eclipse
Uno de los errores más frecuentes es pensar que todo se reduce a estar en el lugar adecuado el día señalado. En realidad, las mejores fotografías suelen ser el resultado de una preparación previa cuidadosa. El primer paso es tan simple como decisivo: lo primero es conocer con exactitud cuándo y dónde será visible el eclipse desde nuestro punto de observación. Consultar los mapas de la trayectoria y los horarios específicos para cada localidad permitirá organizar la jornada con tranquilidad y llegar con tiempo suficiente para instalar el equipo.
Pero hay un segundo aspecto igual de importante: practicar. El día del eclipse no es el mejor momento para aprender a utilizar nuevos ajustes o descubrir cómo funciona el enfoque manual. Las semanas previas ofrecen una excelente oportunidad para realizar pruebas, experimentar con diferentes configuraciones y comprender cómo responden la exposición y el enfoque ante una fuente de luz tan intensa como el sol.
Cámaras, móviles y la cuestión del aumento
Los teléfonos móviles actuales pueden producir imágenes sorprendentemente buenas, especialmente si incorporan zoom óptico. Conviene, sin embargo, evitar el zoom digital, ya que simplemente amplía los píxeles y reduce considerablemente la calidad de la imagen.
Si no se dispone de un teléfono con zoom óptico existen alternativas interesantes. Una de ellas consiste en fotografiar a través del ocular de un telescopio equipado con filtro solar. También pueden utilizarse lentes ópticas de aumento diseñadas específicamente para teléfonos móviles. Son recursos sencillos, pero pueden marcar una gran diferencia en el resultado final.
El trípode: el elemento que lo cambia todo
El sol ocupará una parte muy pequeña del encuadre, por lo que será necesario ampliar la imagen para apreciar los detalles del eclipse. Y cuanto más se amplía, más evidente se vuelve cualquier vibración. En estas circunstancias, cualquier pequeño movimiento se multiplica.
Por ello, un trípode estable se convierte en uno de los accesorios más importantes de toda la sesión fotográfica. Ya sea para una cámara o para un teléfono móvil, disponer de un soporte firme marcará la diferencia entre una imagen nítida y una fotografía borrosa.
Los filtros solares: imprescindibles, no opcionales
Si hay un elemento que no puede faltar es el filtro solar. Su función es doble: proteger el equipo fotográfico y proteger nuestros ojos, reduciendo la intensidad extrema de la luz solar. Para quienes utilicen teléfonos móviles, existe incluso la posibilidad de adaptar el material filtrante de unas gafas homologadas para eclipses y colocarlo cuidadosamente sobre las lentes de la cámara, teniendo cuidado de que no haya zonas por las que pueda entrar la luz directa.
Durante todas las fases parciales del eclipse, el filtro solar debe permanecer colocado delante del objetivo. Solo durante la totalidad del eclipse —cuando el disco solar quede completamente oculto por la Luna— puede retirarse temporalmente para fotografiar la corona solar. En cuanto reaparezca el primer destello de luz solar, el filtro debe colocarse de nuevo inmediatamente.
Un pequeño gesto que marca la diferencia
A veces los detalles más simples tienen un gran impacto. Al pulsar la pantalla del móvil o el botón de disparo de una cámara se generan pequeñas vibraciones que pueden afectar a la nitidez de la fotografía. Por este motivo, resulta muy recomendable utilizar un disparador remoto Bluetooth o activar el temporizador de la cámara. De este modo, el equipo permanece completamente inmóvil en el instante de la captura y se evitan movimientos indeseados.
Cómo configurar la cámara para el eclipse
Lo primero que hay que hacer es fijar el encuadre sobre el sol. Es aconsejable bloquear el enfoque manteniendo pulsada la pantalla y ajustar manualmente la exposición para evitar que el disco solar aparezca completamente quemado y sin detalles.
Durante la fase de totalidad, cuando el sol quede completamente cubierto y pueda retirarse el filtro solar, los modos HDR o de fotografía computacional pueden ayudar a registrar simultáneamente detalles de distintas zonas de la corona solar.
Una alternativa interesante consiste en grabar vídeo en resolución 4K (siempre con el filtro) durante las fases del eclipse. Más tarde será posible extraer fotogramas individuales de alta calidad, ampliando las posibilidades de conseguir una buena imagen final.
No todo ocurre en el cielo
Existe una tendencia natural a concentrar toda la atención en el cielo. Sin embargo, algunos de los momentos más fascinantes del eclipse sucederán a nuestro alrededor. El eclipse transformará nuestro entorno.
A medida que la Luna va cubriendo el disco solar, la luz cambia de manera sorprendente. El paisaje cambia de tonalidad, las sombras adoptan formas inesperadas que transforman por completo el entorno y aparecen efectos curiosos, como las proyecciones naturales generadas por las hojas de los árboles, que dibujan en el suelo pequeñas versiones del eclipse.
Y una última consideración para terminar: no todo el mundo tiene por qué fotografiar el eclipse. Si no se tiene mucha seguridad en el manejo de la cámara o del teléfono, o si la idea de ajustar parámetros, filtros y trípodes resulta demasiado compleja, quizá la mejor opción sea simplemente disfrutar del fenómeno en directo.
El eclipse de 2026 será un acontecimiento tan breve como irrepetible, y vivirlo sin pantallas de por medio puede ser una experiencia igualmente valiosa. Además, muchos fotógrafos y profesionales de la astro fotografía captarán imágenes extraordinarias que documentarán el evento con una calidad difícil de igualar en un contexto doméstico.
Pedro Vicente-Mullor no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.
⚖️Artículo de libre republicación legal bajo licencia Creative Commons BY-ND 4.0 obtenido de The Conversation en Español. Crédito original al autor/a: Pedro Vicente-Mullor, Profesor e investigador en Fotografía e imagen, Universitat Politècnica de València. Puedes consultar la publicación original aquí.
