Cómo la minería ilegal de oro ha provocado un repunte de la malaria en la Amazonía
- •Los precios del oro se encuentran en máximos históricos, y esto nos preocupa. Pero como ecólogos especializados en enfermedades, no es la inestabilidad económica lo que nos alarma, sino el hecho de que un aumento de la minería de este metal precioso podría tener un impacto devastador en la salud humana.
- •Nuestro equipo de investigadores de la Universidad de Stanford, la Universidad Federal de Mato Grosso y la Universidad Federal de Minas Gerais, en Brasil, ha determinado y cuantificado los efectos de la minería ilegal de oro en el reciente repunte de malaria en el territorio yanomami de la Amazonía brasileña, que sumió a esta población indígena aislada en una devastadora crisis sanitaria a principios de la década de 2020.
- •Un impulso gubernamental a la extracción
- •Cuando Jair Bolsonaro asumió la presidencia de Brasil en 2019, convirtió la desregulación medioambiental en un pilar fundamental de su programa, alegando que las protecciones medioambientales y de las tierras indígenas obstaculizaban el desarrollo económico del país. También transfirió la competencia en materia de demarcación de tierras indígenas de la Fundación Nacional del Indígena (FUNAI) al Ministerio de Agricultura.
- •Además, promulgó decretos destinados a desregular las actividades mineras a pequeña escala en la región amazónica. Los decretos no hacían distinción entre la minería regulada (y, por lo tanto, legal) fuera del territorio indígena y la minería dentro de las tierras indígenas, que es universalmente ilegal. Así, los mineros ilegales inundaron el territorio yanomami.
- •En enero de 2023, cuando Lula da Silva se aseguró la presidencia como sucesor de Bolsonaro, el número de mineros de oro ilegales en el territorio yanomami –el territorio indígena más grande de la Amazonía– había aumentado hasta los 20 000, lo que supone aproximadamente dos tercios de la población local yanomami.
- •La minería de oro es una de las industrias más destructivas e innecesarias del mundo: cómo acabar con ella
- •La malaria y la crisis sanitaria de los yanomami
- •Semanas después de que Lula da Silva asumiera el cargo, el medio de comunicación independiente Sumaúma publicó un reportaje en el que se citaban cifras impactantes sobre enfermedades y desnutrición entre los yanomami. Acompañado de imágenes del sufrimiento del pueblo yanomami, el informe motivó al presidente a declarar una crisis humanitaria.
- •El doctor Andre Siqueira, investigador del instituto Oswaldo Cruz (Fiocruz) y miembro del equipo de médicos enviado al territorio tras la declaración de la crisis, aseguró: “Las condiciones de la población eran devastadoras”. Casi todas las personas a las que se les hicieron pruebas dieron positivo en malaria.
- •Cómo la minería contribuye a la transmisión de la malaria
- •El reportaje de Sumaúma y el Instituto Sociaombiental informe en el que se basaba, relacionaban la afluencia de mineros de oro ilegales durante la Administración de Bolsonaro con la crisis sanitaria de los yanomami y la proliferación de la malaria.
- •Como investigadores que nos centramos en cómo las tendencias en el uso del suelo contribuyen a la propagación de parásitos, sospechábamos que la minería de oro y la malaria no eran factores independientes que contribuyeran a la misma crisis, sino parte de un sistema de causa y efecto que está devastando el territorio y a su población.
- •La minería ilegal de oro puede impulsar la malaria de múltiples maneras. En primer lugar, cuando los mineros talan bosques y abren brechas a lo largo de las riberas de los ríos para acceder a los yacimientos de oro, crean los focos de reproducción ideales para la especie de mosquito que transmite la malaria en la Amazonía.
- •En segundo lugar, cuando los mineros se desplazan al territorio, posiblemente desde zonas de alta incidencia de la malaria en toda Sudamérica, pueden llevar el parásito al territorio y aumentar su transmisión.
- •Por último, los mineros de oro a pequeña escala suelen utilizar mercurio para extraer partículas de oro de forma barata y sencilla. Este mercurio se vierte en los cursos de agua de toda la región, envenenando a las personas que dependen de los ríos para obtener agua y pescar, lo que debilita su sistema inmunológico y las hace más susceptibles a la infección por malaria.
- •Un análisis exhaustivo de los datos sobre las condiciones sanitarias y ambientales en la Amazonía recopilados por el Ministerio de Salud de Brasil nos permitieron no solo establecer con certeza la relación que los pueblos indígenas sospechaban desde hacía tiempo, sino también cuantificarla, haciéndola concreta y susceptible de actuación.
- •Nos sorprendieron los resultados. La relación era mucho más fuerte de lo que sospechábamos. Descubrimos que cada aumento del 0,03 % en la actividad minera provocaba un aumento del 20-46 % en los casos de malaria entre uno y dos años después, lo que se tradujo en un aumento del 300 % de la malaria en el territorio yanomami entre 2016 y 2023.
- •Comprender la asociación entre la minería de oro y la malaria que subyace a la crisis sanitaria de los yanomami es solo una pieza del rompecabezas. Esperamos que esta investigación sirva como herramienta para empoderar a las comunidades indígenas con información sobre su salud y para orientar las políticas que protejan tanto la salud humana como el medio ambiente. Nuestros datos indican que la prevención de la minería ilegal en las tierras indígenas puede proteger su salud y otros importantes patrimonios naturales y culturales.
- •Entre incertidumbres y éxitos: la lucha contra la malaria en los últimos cien años
- •Mejorar el acceso a la atención sanitaria
- •El Gobierno de Lula está llevando a cabo importantes iniciativas para expulsar a los mineros de oro ilegales y establecer centros de salud en el territorio yanomami. Aunque las hospitalizaciones por malaria han disminuido ligeramente desde 2023, las tasas de malaria entre los yanomami siguen siendo elevadas debido al efecto retardado que identificamos en nuestra investigación y a la dificultad de acceso a diagnósticos y tratamientos oportunos en regiones remotas.
- •Los investigadores están dando pasos importantes para cerrar esta brecha de accesibilidad. Un equipo internacional ha desarrollado “malakits”, que permiten a los miembros de la comunidad sin formación médica formal diagnosticar y tratar la malaria in situ. Estos esfuerzos revisten una importancia fundamental, dado que los efectos retardados de la minería ilegal de oro seguirán provocando una elevada incidencia de la malaria a menos que las comunidades tengan un amplio acceso al tratamiento.
- •También es importante garantizar los derechos plenos sobre la tierra de las poblaciones indígenas y empoderarlas para que defiendan sus territorios. Se ha demostrado que esta es una de las formas más eficaces de luchar contra la deforestación y proteger los ecosistemas.
- •Abordar la crisis de la malaria requiere diversificar la economía rural amazónica con miras a la sostenibilidad, de modo que las personas tengan opciones más allá de la minería y la tala. Brasil está dando pasos hacia este objetivo con el reciente lanzamiento de un plan nacional de desarrollo de la bioeconomía.
- •Los consumidores informados pueden dar prioridad a la compra de oro reciclado o abstenerse por completo de comprar oro para enviar un mensaje de que la extracción ilegal de oro no compensa el coste humano que conlleva. Al igual que con la campaña de los diamantes de sangre a principios de la década de 2000, el cambio real puede venir de la difusión de la información sobre el coste humano y medioambiental de la minería ilegal y de la exigencia de cadenas de suministro éticas.
- •Los llamamientos para proteger la región amazónica suelen hacerse en términos medioambientales. Queremos defender que salvar a la población de la Amazonía es también un imperativo de salud global. Proteger la selva, invertir en los derechos territoriales de los pueblos indígenas, fomentar oportunidades económicas saludables para las comunidades rurales y cuestionar el papel del oro en nuestra economía global forman parte de la prevención de la propagación continuada de una de las enfermedades infecciosas más mortíferas del mundo.
- •Daniela de Angeli Dutra contaba con la financiación de una beca del Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos concedida a la profesora Erin Mordecai.
- •Riley Casagrande no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.
Los precios del oro se encuentran en máximos históricos, y esto nos preocupa. Pero como ecólogos especializados en enfermedades, no es la inestabilidad económica lo que nos alarma, sino el hecho de que un aumento de la minería de este metal precioso podría tener un impacto devastador en la salud humana.
Nuestro equipo de investigadores de la Universidad de Stanford, la Universidad Federal de Mato Grosso y la Universidad Federal de Minas Gerais, en Brasil, ha determinado y cuantificado los efectos de la minería ilegal de oro en el reciente repunte de malaria en el territorio yanomami de la Amazonía brasileña, que sumió a esta población indígena aislada en una devastadora crisis sanitaria a principios de la década de 2020.
Un impulso gubernamental a la extracción
Cuando Jair Bolsonaro asumió la presidencia de Brasil en 2019, convirtió la desregulación medioambiental en un pilar fundamental de su programa, alegando que las protecciones medioambientales y de las tierras indígenas obstaculizaban el desarrollo económico del país. También transfirió la competencia en materia de demarcación de tierras indígenas de la Fundación Nacional del Indígena (FUNAI) al Ministerio de Agricultura.
Además, promulgó decretos destinados a desregular las actividades mineras a pequeña escala en la región amazónica. Los decretos no hacían distinción entre la minería regulada (y, por lo tanto, legal) fuera del territorio indígena y la minería dentro de las tierras indígenas, que es universalmente ilegal. Así, los mineros ilegales inundaron el territorio yanomami.
En enero de 2023, cuando Lula da Silva se aseguró la presidencia como sucesor de Bolsonaro, el número de mineros de oro ilegales en el territorio yanomami –el territorio indígena más grande de la Amazonía– había aumentado hasta los 20 000, lo que supone aproximadamente dos tercios de la población local yanomami.
La malaria y la crisis sanitaria de los yanomami
Semanas después de que Lula da Silva asumiera el cargo, el medio de comunicación independiente Sumaúma publicó un reportaje en el que se citaban cifras impactantes sobre enfermedades y desnutrición entre los yanomami. Acompañado de imágenes del sufrimiento del pueblo yanomami, el informe motivó al presidente a declarar una crisis humanitaria.
El doctor Andre Siqueira, investigador del instituto Oswaldo Cruz (Fiocruz) y miembro del equipo de médicos enviado al territorio tras la declaración de la crisis, aseguró: “Las condiciones de la población eran devastadoras”. Casi todas las personas a las que se les hicieron pruebas dieron positivo en malaria.
Cómo la minería contribuye a la transmisión de la malaria
El reportaje de Sumaúma y el Instituto Sociaombiental informe en el que se basaba, relacionaban la afluencia de mineros de oro ilegales durante la Administración de Bolsonaro con la crisis sanitaria de los yanomami y la proliferación de la malaria.
Como investigadores que nos centramos en cómo las tendencias en el uso del suelo contribuyen a la propagación de parásitos, sospechábamos que la minería de oro y la malaria no eran factores independientes que contribuyeran a la misma crisis, sino parte de un sistema de causa y efecto que está devastando el territorio y a su población.
La minería ilegal de oro puede impulsar la malaria de múltiples maneras. En primer lugar, cuando los mineros talan bosques y abren brechas a lo largo de las riberas de los ríos para acceder a los yacimientos de oro, crean los focos de reproducción ideales para la especie de mosquito que transmite la malaria en la Amazonía.
En segundo lugar, cuando los mineros se desplazan al territorio, posiblemente desde zonas de alta incidencia de la malaria en toda Sudamérica, pueden llevar el parásito al territorio y aumentar su transmisión.
Por último, los mineros de oro a pequeña escala suelen utilizar mercurio para extraer partículas de oro de forma barata y sencilla. Este mercurio se vierte en los cursos de agua de toda la región, envenenando a las personas que dependen de los ríos para obtener agua y pescar, lo que debilita su sistema inmunológico y las hace más susceptibles a la infección por malaria.
Un análisis exhaustivo de los datos sobre las condiciones sanitarias y ambientales en la Amazonía recopilados por el Ministerio de Salud de Brasil nos permitieron no solo establecer con certeza la relación que los pueblos indígenas sospechaban desde hacía tiempo, sino también cuantificarla, haciéndola concreta y susceptible de actuación.
Nos sorprendieron los resultados. La relación era mucho más fuerte de lo que sospechábamos. Descubrimos que cada aumento del 0,03 % en la actividad minera provocaba un aumento del 20-46 % en los casos de malaria entre uno y dos años después, lo que se tradujo en un aumento del 300 % de la malaria en el territorio yanomami entre 2016 y 2023.
Comprender la asociación entre la minería de oro y la malaria que subyace a la crisis sanitaria de los yanomami es solo una pieza del rompecabezas. Esperamos que esta investigación sirva como herramienta para empoderar a las comunidades indígenas con información sobre su salud y para orientar las políticas que protejan tanto la salud humana como el medio ambiente. Nuestros datos indican que la prevención de la minería ilegal en las tierras indígenas puede proteger su salud y otros importantes patrimonios naturales y culturales.
Leer más: Entre incertidumbres y éxitos: la lucha contra la malaria en los últimos cien años
Mejorar el acceso a la atención sanitaria
El Gobierno de Lula está llevando a cabo importantes iniciativas para expulsar a los mineros de oro ilegales y establecer centros de salud en el territorio yanomami. Aunque las hospitalizaciones por malaria han disminuido ligeramente desde 2023, las tasas de malaria entre los yanomami siguen siendo elevadas debido al efecto retardado que identificamos en nuestra investigación y a la dificultad de acceso a diagnósticos y tratamientos oportunos en regiones remotas.
Los investigadores están dando pasos importantes para cerrar esta brecha de accesibilidad. Un equipo internacional ha desarrollado “malakits”, que permiten a los miembros de la comunidad sin formación médica formal diagnosticar y tratar la malaria in situ. Estos esfuerzos revisten una importancia fundamental, dado que los efectos retardados de la minería ilegal de oro seguirán provocando una elevada incidencia de la malaria a menos que las comunidades tengan un amplio acceso al tratamiento.
También es importante garantizar los derechos plenos sobre la tierra de las poblaciones indígenas y empoderarlas para que defiendan sus territorios. Se ha demostrado que esta es una de las formas más eficaces de luchar contra la deforestación y proteger los ecosistemas.
Abordar la crisis de la malaria requiere diversificar la economía rural amazónica con miras a la sostenibilidad, de modo que las personas tengan opciones más allá de la minería y la tala. Brasil está dando pasos hacia este objetivo con el reciente lanzamiento de un plan nacional de desarrollo de la bioeconomía.
Los consumidores informados pueden dar prioridad a la compra de oro reciclado o abstenerse por completo de comprar oro para enviar un mensaje de que la extracción ilegal de oro no compensa el coste humano que conlleva. Al igual que con la campaña de los diamantes de sangre a principios de la década de 2000, el cambio real puede venir de la difusión de la información sobre el coste humano y medioambiental de la minería ilegal y de la exigencia de cadenas de suministro éticas.
Los llamamientos para proteger la región amazónica suelen hacerse en términos medioambientales. Queremos defender que salvar a la población de la Amazonía es también un imperativo de salud global. Proteger la selva, invertir en los derechos territoriales de los pueblos indígenas, fomentar oportunidades económicas saludables para las comunidades rurales y cuestionar el papel del oro en nuestra economía global forman parte de la prevención de la propagación continuada de una de las enfermedades infecciosas más mortíferas del mundo.
Daniela de Angeli Dutra contaba con la financiación de una beca del Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos concedida a la profesora Erin Mordecai.
Riley Casagrande no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.
⚖️Artículo de libre republicación legal bajo licencia Creative Commons BY-ND 4.0 obtenido de The Conversation en Español. Crédito original al autor/a: Daniela de Angeli Dutra, Lecturer in Zoology, Bangor University. Puedes consultar la publicación original aquí.
