Alerta Mundial: El Niño 2023 se Fortalece a Niveles Históricos, Amenazando con Impactos Climáticos Severos en República Dominicana y el Mundo

Antonio Guterres, SG de la ONU, destaca la urgencia climática global, exacerbada por El Niño y sus severos impactos.
- •El Niño 2023 se perfila como el más fuerte desde 1950, con la NOAA elevando la probabilidad de un evento histórico que podría superar los 2.5°C por encima de lo normal en el Pacífico.
- •Sus impactos climáticos incluyen inviernos más cálidos y secos en algunas zonas, pero también episodios de lluvias y un aumento significativo de ciclones en el Pacífico.
- •Para República Dominicana, El Niño implica posibles sequías, olas de calor y un aumento de enfermedades vectoriales, aunque generalmente reduce la actividad de huracanes en el Atlántico, exigiendo preparación nacional y atención de la diáspora.
La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) de Estados Unidos ha elevado sus proyecciones ante el fortalecimiento significativo del fenómeno El Niño, el cual se ha manifestado desde junio por el calentamiento anómalo de las aguas superficiales del Pacífico ecuatorial. Según las últimas evaluaciones del Centro de Predicción Climática de la NOAA, existe un 69% de probabilidad de que este evento climático, con temperaturas superficiales en el Pacífico oriental hasta 2.5 grados Celsius por encima de lo normal entre octubre y diciembre, se convierta en el más intenso registrado desde mediados del siglo XX, con repercusiones globales que incluyen a la República Dominicana y su vasta diáspora.
Las evaluaciones de la NOAA son claras: se proyectan anomalías que ya superan los 2 grados Celsius en la superficie y hasta 10 grados bajo la superficie del Pacífico oriental, evidencia de la vasta energía térmica acumulada. La agencia anticipa, con más del 90% de probabilidad, un evento “muy fuerte” que podría extenderse durante el otoño y el invierno del hemisferio norte de 2026-27, subrayando una posible persistencia de intensidad preocupante. Este fortalecimiento implica impactos climáticos más severos y extendidos a nivel mundial, desde inviernos más cálidos y secos en el sur de Estados Unidos hasta episodios de lluvias torrenciales y posibles inundaciones en otras regiones.
Para la República Dominicana y la cuenca del Caribe, un impacto significativo de un El Niño fuerte es su tendencia a suprimir la formación de ciclones tropicales en el Atlántico. La NOAA ha rebajado su pronóstico para la actual temporada atlántica a un máximo de 13 tormentas, por debajo del promedio histórico, debido al aumento de la cizalladura vertical del viento. Sin embargo, esta atenuación en el Atlántico se contrapone con una mayor probabilidad de ciclones en el Pacífico. Más allá de los huracanes, la nación insular enfrenta desafíos por el aumento de las temperaturas medias y períodos de sequía, afectando la agricultura y la disponibilidad de agua. Las olas de calor, como la registrada en julio como el mes más cálido en la historia de Estados Unidos (con casi 25 grados Celsius de promedio), subrayan una tendencia global que también impacta la isla, pudiendo derivar en problemas de salud pública. La diáspora dominicana, especialmente en Estados Unidos y otras latitudes, también sentirá los efectos de las condiciones climáticas extremas en sus lugares de residencia y en su país de origen, afectando a familiares, inversiones y planes de viaje. La adaptación y la resiliencia climática se erigen como prioridades ineludibles ante este fenómeno.
