Llamas Devoran Siglos de Historia: Icónica Iglesia South Bushwick Reformed en Brooklyn Reducida a Ruinas por Devastador Incendio

- •Un devastador incendio consumió la histórica South Bushwick Reformed Church en Brooklyn, provocando el colapso de su campanario y la probable demolición de la estructura.
- •El siniestro, catalogado como de tercera alarma, movilizó a 200 bomberos y personal de emergencia, afectando también edificaciones adyacentes al emblemático templo.
- •La comunidad, que incluye a la diáspora dominicana, lamenta la pérdida de este hito de 170 años, mientras autoridades como la fiscal general Letitia James prometen apoyo para la reconstrucción.
Un devastador incendio ha reducido a ruinas gran parte de la emblemática South Bushwick Reformed Church en Brooklyn, un hito arquitectónico con más de 170 años de historia. El siniestro, desatado el viernes en Bushwick Avenue, cerca de Himrod Street, provocó el colapso de su icónico campanario y ha dejado la estructura en un estado tan comprometido que las autoridades contemplan su demolición total. Esta pérdida representa un golpe doloroso para el patrimonio cultural de Nueva York y para la significativa población dominicana y caribeña que reside en la metrópoli.
Las llamas, reportadas poco antes de la 1:30 de la tarde, se propagaron con alarmante celeridad, generando una densa columna de humo visible desde varios puntos de la ciudad. Testigos, como Anthony Williams, dueño de un negocio cercano, alertaron al 911 al ver el fuego envolver la parte superior del edificio en minutos. La emergencia escaló rápidamente a una tercera alarma, movilizando a cerca de 200 bomberos y personal de emergencia de 63 unidades del FDNY, quienes lucharon por horas para contener el voraz fuego que también afectó edificaciones adyacentes, incluida la rectoría.
Construida en la década de 1850 e inscrita en el Registro Nacional de Lugares Históricos desde 1982, la South Bushwick Reformed Church era un testigo clave de la evolución de Brooklyn. El pastor James Stewart expresó el sentir de la congregación, lamentando las recientes inversiones en la restauración del campanario ahora destruido, pero enfatizando con resiliencia que “la iglesia es más que un edificio; son las personas”. La Fiscal General de Nueva York, Letitia James, ha manifestado su solidaridad y la intención de explorar vías de apoyo gubernamental y subvenciones para la reconstrucción, un gesto fundamental para la resiliencia de esta comunidad.
A pesar de los arduos esfuerzos de los equipos de rescate, los focos activos persistieron por horas dentro de la estructura, confirmando la magnitud del daño irreparable. Solo un bombero sufrió heridas leves, sin reportarse lesiones graves entre civiles. La demolición, aunque dolorosa, se perfila como una medida inevitable debido a la inestabilidad del edificio, dejando un vacío en el corazón de Bushwick y planteando un reto para la preservación de la memoria histórica en una ciudad tan dinámica como Nueva York, un epicentro vital para la diáspora dominicana y latinoamericana.
