Quiebra Tras la Tragedia: Camp Mystic en Texas se Declara en Bancarrota Tras Fatales Inundaciones

- •Camp Mystic, el campamento de verano en Texas donde 25 menores fallecieron por inundaciones, se ha declarado en bancarrota.
- •La entidad enfrenta demandas y críticas legislativas por la falta de medidas de emergencia y planes insuficientes.
- •Acumula deudas superiores a los $10 millones, mientras que sus activos no superan los $500,000.
Camp Mystic, el renombrado campamento de verano cristiano en Texas, ha declarado oficialmente su bancarrota este miércoles. Esta decisión surge tras ser el escenario de la trágica muerte de 25 menores y su director a causa de severas inundaciones el año pasado. La noticia se enmarca en un contexto de intenso escrutinio y múltiples reclamos, culminando en el colapso financiero de una institución que, por décadas, acogió a miles de jóvenes.
Esta declaración de insolvencia se produce casi un año después de los devastadores acontecimientos del 4 de julio, que también cobraron la vida de su director, Richard Eastland. Desde aquel suceso, la institución ha estado bajo un intenso escrutinio por parte de legisladores estatales, quienes cuestionaron la insuficiencia de sus protocolos de emergencia, al mismo tiempo que enfrenta múltiples demandas presentadas por los padres de las víctimas.
Documentos presentados ante un tribunal federal de quiebras en Houston revelan que el campamento acumula deudas que superan los diez millones de dólares, una cifra abrumadoramente superior a sus activos, estimados en menos de 500,000 dólares. Esta crítica situación financiera se agrava a raíz de las inundaciones que devastaron la región central de Texas, conocida como Hill Country, donde el desbordamiento del río Guadalupe provocó más de 130 fallecimientos, marcando uno de los episodios más letales en la historia reciente del estado.
Un informe final reciente de la legislatura de Texas corroboró estas deficiencias, señalando que los planes de emergencia de Camp Mystic eran "insuficientes" y su preparación ante tormentas, "inadecuada". La zona, propensa a crecidas repentinas, fue sorprendida en la madrugada del 4 de julio por la furia del río Guadalupe, que arrastró infraestructuras y vidas, dejando una estela de dolor y serios cuestionamientos sobre la seguridad en campamentos de verano ubicados en áreas de alto riesgo.
