Por qué es mejor tener un sistema sanitario que no deje a nadie fuera
- •David Gyung/Shutterstock
- •El pasado marzo, el Ministerio de Sanidad español aprobó un real decreto para recuperar la universalidad del Sistema Nacional de Salud (SNS). Si bien esta noticia es positiva, la reforma generó críticas que argumentaban que la ampliación del derecho a la asistencia sanitaria al colectivo de personas migrantes en situación administrativa irregular podría suponer una mayor tensión en el SNS, saturando los centros de salud y los hospitales.
- •Sin embargo, hay que entender la universalidad de los sistemas sanitarios no solo como una cuestión de derechos humanos, sino también como una de las características que permiten garantizar su sostenibilidad.
- •La universalidad en el sistema sanitario
- •En los últimos 40 años, el SNS se ha configurado a través de diferentes normas sanitarias (la Ley General de Sanidad, la Ley de Cohesión y Calidad del SNS y la Ley General de Salud Pública) con la universalidad como uno de sus pilares fundamentales. Este principio se vio quebrado en 2012 con una reforma legislativa. Esta, apelando a la racionalización del gasto público, excluyó a las personas migrantes en situación administrativa irregular de la atención sanitaria, salvo algunas excepciones como los menores de edad o las embarazadas.
- •Las consecuencias de la reforma fueron tangibles. En los tres años tras su aprobación, se produjeron 246 muertes por encima de lo esperado para el mismo periodo entre personas migrantes en situación administrativa irregular. En 2018 se trató de recuperar la universalidad con la aprobación de un nuevo real decreto-ley, pero el contenido de la norma y su aplicación desigual entre comunidades autónomas mantuvo situaciones de exclusión sanitaria.
- •La última reforma de marzo de 2026 tiene como objetivo recuperar la universalidad del sistema. El texto incluye novedades importantes, como la ampliación de opciones para acreditar la residencia en España,, el reconocimiento provisional del derecho desde la presentación de la solicitud o su validez en todo el territorio sin necesidad de iniciar el procedimiento en caso de cambio de residencia a otra comunidad o ciudad autónoma. Esto conlleva una simplificación de los trámites y la reducción de barreras administrativas para facilitar el reconocimiento del derecho a la atención sanitaria.
- •La atención temprana debería ser un derecho universal, indispensable para el tratamiento de enfermedades raras
- •Estado de salud de la población migrante y uso del sistema sanitario
- •La evidencia muestra que, en términos generales, este grupo tiene mejor salud y, por tanto, acude menos al sistema sanitario que la población autóctona. En este sentido, el Ministerio de Sanidad ha elaborado un informe analizando esta cuestión en España a partir de los datos públicos a nivel nacional. Del informe destacan algunas conclusiones.
- •Por un lado, la población nacida en España presenta una prevalencia superior para la mayoría de los problemas de salud incluidos en el análisis (16 de 21 problemas de salud) en comparación con la población de otras regiones. Esto es especialmente llamativo en las alteraciones del metabolismo lipídico, los trastornos relacionados con la ansiedad, el asma y las infecciones respiratorias agudas, donde la diferencia es superior a los veinte puntos, seguido del abuso de drogas, los accidentes cerebrovasculares, los trastornos depresivos, las neoplasias malignas o la obesidad, entre otros.
- •Por otro, las personas nacidas en España presentan también una proporción mayor de problemas de salud crónicos. Entre un 24 % y un 38 % más que otros grupos si se analizan las personas con al menos un problema de salud crónico, y entre un 14 % y un 65 % más al analizar la presencia de tres o más enfermedades crónicas.
- •Las personas migrantes registran un menor uso del sistema sanitario en comparación con las personas nacidas en España. La población migrante muestra una menor tasa de interconsultas y de procedimientos (incluyendo aquellos diagnósticos y terapéuticos), y un menor consumo de medicamentos que la población nacida en el país. Además, las personas migrantes reportan un menor uso de los servicios de atención primaria y de las consultas hospitalarias, mientras que acuden más a los servicios de urgencias.
- •Las barreras que encuentran estas personas para acceder al sistema hacen que algunas consulten cuando tienen problemas de salud graves que requieren de una atención de urgencia, especialmente cuando el acceso a los niveles asistenciales que permiten una continuidad asistencial, como es la atención primaria, está limitado.
- •Un estudio llevado a cabo en Zaragoza observó que la tasa de visitas a atención primaria entre las personas migrantes en situación irregular era inferior, incluso, que la de las personas nacidas en España de clase social baja. Lo cual muestra que el estatus administrativo supone un determinante del acceso al sistema sanitario importante.
- •El menor uso del sistema sanitario por parte de la población migrante se explica también por el “efecto del migrante sano”. Las personas migrantes suelen tener un mejor estado de salud que la población autóctona al ser una población más joven y en su etapa activa desde el punto de vista laboral. A medida que aumenta el tiempo de estancia en el país, su estado de salud se va pareciendo más al de la población local al verse expuestos a los mismos factores de riesgo, padecer peores condiciones socioeconómicas y tener más barreras de acceso a los servicios públicos.
- •Cuatro bulos sobre inmigración desmontados desde la epidemiología
- •Cuatro motivos para defender la universalidad del sistema sanitario
- •Es más eficiente: limitar el acceso a la atención primaria y a los programas preventivos desplaza la atención sanitaria hacia la atención de urgencia por una mayor gravedad, lo que supone más costes para el sistema.
- •Se vuelve más justo: el SNS dejó de financiarse a través de las cotizaciones a la Seguridad Social en 1997. En la actualidad, cualquier persona, migrante o no, que resida en España y pague, por ejemplo, los impuestos derivados del consumo, contribuye a la sostenibilidad del sistema sanitario).
- •Protege mejor la salud: los sistemas universales permiten hacer una mejor vigilancia epidemiológica y estar mejor preparados ante la aparición de brotes y emergencias de salud pública.
- •Es más democrático y ético: la universalidad ayuda a construir sociedades más cohesionadas , reforzando la confianza institucional, y equitativas, al reducir las desigualdades en salud vinculadas con las barreras en el acceso a los servicios sanitarios.
- •Garantizar el acceso a todas las personas a los sistemas sanitarios no solo es una cuestión moral. La evidencia nos demuestra que los sistemas universales conllevan mejores resultados para la sociedad en su conjunto y contribuyen a la sostenibilidad del propio sistema. Debemos unirnos y trabajar para construir una sanidad de todos y para todos).
- •Formo parte del equipo del Gabinete de la Secretaría de Estado de Sanidad (Ministerio de Sanidad) que ha elaborado el informe "Estado de salud y uso del sistema sanitario por la población migrante en España".
- •Formo parte del equipo del Gabinete de la Secretaría de Estado de Sanidad (Ministerio de Sanidad) que ha elaborado el informe "Estado de salud y uso del sistema sanitario por la población migrante en España.
El pasado marzo, el Ministerio de Sanidad español aprobó un real decreto para recuperar la universalidad del Sistema Nacional de Salud (SNS). Si bien esta noticia es positiva, la reforma generó críticas que argumentaban que la ampliación del derecho a la asistencia sanitaria al colectivo de personas migrantes en situación administrativa irregular podría suponer una mayor tensión en el SNS, saturando los centros de salud y los hospitales.
Sin embargo, hay que entender la universalidad de los sistemas sanitarios no solo como una cuestión de derechos humanos, sino también como una de las características que permiten garantizar su sostenibilidad.
La universalidad en el sistema sanitario
En los últimos 40 años, el SNS se ha configurado a través de diferentes normas sanitarias (la Ley General de Sanidad, la Ley de Cohesión y Calidad del SNS y la Ley General de Salud Pública) con la universalidad como uno de sus pilares fundamentales. Este principio se vio quebrado en 2012 con una reforma legislativa. Esta, apelando a la racionalización del gasto público, excluyó a las personas migrantes en situación administrativa irregular de la atención sanitaria, salvo algunas excepciones como los menores de edad o las embarazadas.
Las consecuencias de la reforma fueron tangibles. En los tres años tras su aprobación, se produjeron 246 muertes por encima de lo esperado para el mismo periodo entre personas migrantes en situación administrativa irregular. En 2018 se trató de recuperar la universalidad con la aprobación de un nuevo real decreto-ley, pero el contenido de la norma y su aplicación desigual entre comunidades autónomas mantuvo situaciones de exclusión sanitaria.
La última reforma de marzo de 2026 tiene como objetivo recuperar la universalidad del sistema. El texto incluye novedades importantes, como la ampliación de opciones para acreditar la residencia en España,, el reconocimiento provisional del derecho desde la presentación de la solicitud o su validez en todo el territorio sin necesidad de iniciar el procedimiento en caso de cambio de residencia a otra comunidad o ciudad autónoma. Esto conlleva una simplificación de los trámites y la reducción de barreras administrativas para facilitar el reconocimiento del derecho a la atención sanitaria.
Estado de salud de la población migrante y uso del sistema sanitario
La evidencia muestra que, en términos generales, este grupo tiene mejor salud y, por tanto, acude menos al sistema sanitario que la población autóctona. En este sentido, el Ministerio de Sanidad ha elaborado un informe analizando esta cuestión en España a partir de los datos públicos a nivel nacional. Del informe destacan algunas conclusiones.
Por un lado, la población nacida en España presenta una prevalencia superior para la mayoría de los problemas de salud incluidos en el análisis (16 de 21 problemas de salud) en comparación con la población de otras regiones. Esto es especialmente llamativo en las alteraciones del metabolismo lipídico, los trastornos relacionados con la ansiedad, el asma y las infecciones respiratorias agudas, donde la diferencia es superior a los veinte puntos, seguido del abuso de drogas, los accidentes cerebrovasculares, los trastornos depresivos, las neoplasias malignas o la obesidad, entre otros.
Por otro, las personas nacidas en España presentan también una proporción mayor de problemas de salud crónicos. Entre un 24 % y un 38 % más que otros grupos si se analizan las personas con al menos un problema de salud crónico, y entre un 14 % y un 65 % más al analizar la presencia de tres o más enfermedades crónicas.
Las personas migrantes registran un menor uso del sistema sanitario en comparación con las personas nacidas en España. La población migrante muestra una menor tasa de interconsultas y de procedimientos (incluyendo aquellos diagnósticos y terapéuticos), y un menor consumo de medicamentos que la población nacida en el país. Además, las personas migrantes reportan un menor uso de los servicios de atención primaria y de las consultas hospitalarias, mientras que acuden más a los servicios de urgencias.
Las barreras que encuentran estas personas para acceder al sistema hacen que algunas consulten cuando tienen problemas de salud graves que requieren de una atención de urgencia, especialmente cuando el acceso a los niveles asistenciales que permiten una continuidad asistencial, como es la atención primaria, está limitado.
Un estudio llevado a cabo en Zaragoza observó que la tasa de visitas a atención primaria entre las personas migrantes en situación irregular era inferior, incluso, que la de las personas nacidas en España de clase social baja. Lo cual muestra que el estatus administrativo supone un determinante del acceso al sistema sanitario importante.
El menor uso del sistema sanitario por parte de la población migrante se explica también por el “efecto del migrante sano”. Las personas migrantes suelen tener un mejor estado de salud que la población autóctona al ser una población más joven y en su etapa activa desde el punto de vista laboral. A medida que aumenta el tiempo de estancia en el país, su estado de salud se va pareciendo más al de la población local al verse expuestos a los mismos factores de riesgo, padecer peores condiciones socioeconómicas y tener más barreras de acceso a los servicios públicos.
Leer más: Cuatro bulos sobre inmigración desmontados desde la epidemiología
Cuatro motivos para defender la universalidad del sistema sanitario
Es más eficiente: limitar el acceso a la atención primaria y a los programas preventivos desplaza la atención sanitaria hacia la atención de urgencia por una mayor gravedad, lo que supone más costes para el sistema.
Se vuelve más justo: el SNS dejó de financiarse a través de las cotizaciones a la Seguridad Social en 1997. En la actualidad, cualquier persona, migrante o no, que resida en España y pague, por ejemplo, los impuestos derivados del consumo, contribuye a la sostenibilidad del sistema sanitario).
Protege mejor la salud: los sistemas universales permiten hacer una mejor vigilancia epidemiológica y estar mejor preparados ante la aparición de brotes y emergencias de salud pública.
Es más democrático y ético: la universalidad ayuda a construir sociedades más cohesionadas , reforzando la confianza institucional, y equitativas, al reducir las desigualdades en salud vinculadas con las barreras en el acceso a los servicios sanitarios.
Garantizar el acceso a todas las personas a los sistemas sanitarios no solo es una cuestión moral. La evidencia nos demuestra que los sistemas universales conllevan mejores resultados para la sociedad en su conjunto y contribuyen a la sostenibilidad del propio sistema. Debemos unirnos y trabajar para construir una sanidad de todos y para todos).
Formo parte del equipo del Gabinete de la Secretaría de Estado de Sanidad (Ministerio de Sanidad) que ha elaborado el informe "Estado de salud y uso del sistema sanitario por la población migrante en España".
Formo parte del equipo del Gabinete de la Secretaría de Estado de Sanidad (Ministerio de Sanidad) que ha elaborado el informe "Estado de salud y uso del sistema sanitario por la población migrante en España.
⚖️Artículo de libre republicación legal bajo licencia Creative Commons BY-ND 4.0 obtenido de The Conversation en Español. Crédito original al autor/a: Miriam Navarro Beltrá, Médica especialista en medicina de familia y comunitaria. Técnico superior, Ministerio de Sanidad (España). Puedes consultar la publicación original aquí.
