Alerta Roja en América Latina: El Tráfico Ilegal de Fauna Amenaza la Biodiversidad y el Ecoturismo de la Región, Impactando a República Dominicana

Huevos de psitácidos sustraídos ilegalmente, un reflejo del creciente tráfico de fauna que amenaza la biodiversidad.
- •El robo de huevos de psitácidos y el tráfico de fauna mueven entre 7 y 10 mil millones de dólares anuales en América Latina, con una creciente migración a mercados digitales.
- •Este crimen se vincula directamente con redes de crimen organizado, afectando a múltiples especies y causando la muerte del 90% de los animales capturados.
- •Alpza ha lanzado una campaña regional para una respuesta articulada, enfatizando la educación y cooperación para proteger la biodiversidad y el ecoturismo, instando a no comprar fauna silvestre.
El tráfico ilegal de fauna silvestre en América Latina se ve impulsado por la sustracción anual de entre 400,000 y 800,000 huevos de psitácidos, como loros y guacamayos, para satisfacer una creciente demanda de mascotas exóticas. Este lucrativo crimen, que mueve entre 7,000 y 10,000 millones de dólares anualmente – una cifra que puede duplicarse al incluir la pesca y tala ilegales –, ha encontrado nuevos nichos en los mercados digitales y redes sociales. Esta tendencia, agudizada tras la pandemia, amplifica su alcance global, afectando indirectamente la riqueza natural de naciones como República Dominicana.
En respuesta a esta grave amenaza, la Asociación Latinoamericana de Parques Zoológicos y Acuarios (Alpza) ha lanzado una campaña regional urgente en el marco del Día Internacional contra el Tráfico Ilegal de Fauna Silvestre. Esta iniciativa busca no solo frenar la comercialización ilícita de especies, sino también exponer su intrínseca conexión con redes de crimen organizado que a menudo se dedican al narcotráfico, tráfico de armas y trata de personas. La extracción selectiva impacta gravemente a aves, reptiles, mamíferos y anfibios, e incluso a partes de grandes felinos como los colmillos de jaguar, destinados a mercados orientales.
Las consecuencias son desoladoras: se estima que nueve de cada diez animales capturados en la naturaleza perecen durante el traslado, y la presión comercial ha provocado una disminución de hasta un 71% en poblaciones de especies vulnerables. Esta pérdida masiva de biodiversidad no solo destruye ecosistemas, sino que compromete el potencial de ecoturismo y la conservación de la herencia natural para países como el nuestro. Rodolfo Raigoza, presidente de Alpza, subraya la necesidad de una "respuesta articulada que combine ciencia, educación y cooperación institucional" para salvaguardar la fauna y los hábitats que atraen visitantes a destinos caribeños y latinoamericanos.
La campaña "Juntos contra el tráfico ilegal de fauna silvestre" (#NoAlTráficoIlegal) hace un llamado directo a la ciudadanía: "No compres fauna silvestre como mascota". Los zoológicos y acuarios acreditados desempeñan un rol crucial, rescatando miles de animales cada año de este comercio ilícito y demostrando que la responsabilidad recae en la contención de la demanda y el apoyo a la conservación para proteger la invaluable riqueza natural de la región.
