Dos Años de Impunidad: El Caso Ismael Ureña y la Sombra de la Injusticia en el Béisbol Dominicano

A dos años de la muerte de Ismael Ureña, la familia y el país esperan justicia ante la impunidad y el uso de sustancias en el béisbol.
- •A dos años de la muerte del prospecto Ismael Ureña Pérez, su familia denuncia la ausencia de detenciones o acciones judiciales, acusando al Ministerio Público de inacción.
- •El caso, que involucra el presunto suministro de sustancias veterinarias ("la puya"), impulsó la inclusión de un tipo penal específico en el nuevo Código Penal, pero no ha avanzado en los tribunales.
- •El abogado de la familia critica la falta de voluntad institucional para aplicar las leyes existentes, señalando presuntas irregularidades como la no emisión de un certificado del INACIF y la afectación de otros hermanos.
La familia del prometedor prospecto de béisbol Ismael Ureña Pérez ha denunciado la inacción judicial en su caso, a meses de su trágica muerte ocurrida en julio de 2024. A pesar de que la querella formal fue depositada en noviembre de 2024 por su equipo legal en la República Dominicana, hasta la fecha no se han producido detenciones ni sometimientos a la justicia, según afirmaciones de los representantes legales. Esta situación expone una presunta negligencia institucional que reaviva el debate sobre la aplicación de la ley y el uso de sustancias ilícitas en el deporte juvenil.
El fallecimiento de Ismael Ureña Pérez en julio de 2024 conmocionó al país, poniendo el foco en la alarmante práctica de suministrar sustancias veterinarias, conocidas como “la puya”, a jóvenes atletas para potenciar su rendimiento. Pese a la persistente cobertura mediática, que no ha impulsado la investigación judicial esperada, sí catalizó un cambio legislativo significativo. El abogado de la familia, Russel Aracena, destaca que la presión social y mediática fue clave para que el nuevo Código Penal incluyera un tipo penal específico para el suministro de estas sustancias a menores de edad deportistas. Este avance legal, aunque vital, contrasta marcadamente con la parálisis del proceso judicial para esclarecer la muerte de Ismael y sancionar a los responsables.
La principal preocupación de la familia Ureña y su representante legal radica en lo que describen como una flagrante “falta de voluntad institucional” por parte del Ministerio Público. Según Aracena, desde la presentación de la querella, no ha habido un impulso genuino en la investigación, resultando en la ausencia de detenciones y presuntas irregularidades procesales, como la supuesta falta de emisión de un certificado clave por parte del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF). La gravedad del caso se amplía al considerar que, además de Ismael, sus dos hermanos también habrían sido afectados por los hechos denunciados, presentando secuelas relacionadas. El jurista subraya que la existencia de leyes robustas es inútil sin la voluntad institucional para aplicarlas, una reflexión crucial para la sociedad dominicana y la diáspora que demanda justicia efectiva y transparencia.
