El problema de las partículas contaminantes en el aire de Andalucía, donde todavía se supera el límite europeo para 2030
- •Las personas nos preocupamos por aspectos como la calidad de los alimentos que consumimos o del agua que bebemos, pero ¿pensamos alguna vez en la calidad del aire que respiramos?
- •Además de gases, en el aire flotan numerosas partículas que inhalamos continuamente sin darnos cuenta. Debido a su pequeño tamaño, algunas son capaces de penetrar en los pulmones y alcanzar el torrente sanguíneo, relacionándose con enfermedades respiratorias y cardiovasculares. Al conjunto de estas partículas se le conoce como material particulado atmosférico, comúnmente abreviado como APM o simplemente PM, por el término inglés atmospheric particulate matter.
- •Comparativa del diámetro de las fracciones PM10 y PM 2.5 (con diámetro igual o inferior a 10 y 2,5 micrómetros, respectivamente) del material particulado atmosférico con el de un cabello humano y un grano de arena fina de playa.
- •Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos
- •Europa endurece los límites de las PM10
- •El material particulado atmosférico es un indicador de la contaminación del aire, reconocido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como la mayor amenaza ambiental para la salud humana.
- •La preocupación por sus efectos dañinos llevó a la Unión Europea a regular los niveles de las PM10 –partículas con un diámetro aerodinámico igual o inferior a 10 micrómetros (µm)– por primera vez en 1999. Así, el valor límite de concentración media anual establecido fue de 40 microgramos por metro cúbico (µg/m³), que fue reafirmado en una directiva posterior publicada en 2008. Sin embargo, tras una recomendación de la OMS, este límite será reducido a 20 µg/m³ a partir de 2030 tras la entrada en vigor de la nueva normativa europea.
- •Durante las dos últimas décadas, se ha observado una tendencia sostenida a la disminución de las concentraciones medias anuales de las PM10 a nivel europeo. No obstante, se estima que, en distintas regiones del continente, como el sur de España, el norte de Italia o algunos países balcánicos, la probabilidad de incumplir el nuevo límite anual será alta.
- •Efectos de las partículas en la salud: no solo el tamaño importa
- •¿Dónde está el problema en Andalucía?
- •Con más de 8,7 millones de habitantes, Andalucía es la comunidad autónoma más poblada de España y la segunda con mayor superficie. Su gobierno autonómico cuenta con una extensa Red de Vigilancia y Control de la Calidad del Aire formada por casi un centenar de estaciones de medición distribuidas por el territorio andaluz. Estas estaciones están ubicadas en distintos tipos de entornos: urbanos, industriales, puntos calientes de tráfico y rurales.
- •En un estudio reciente, investigadores de la Universidad de Huelva y del IDAEA-CSIC seleccionamos 21 de esas estaciones y evaluamos las distintas fuentes naturales y antropogénicas de las PM10 entre 2021 y 2023. Los resultados mostraron que en Andalucía existen seis fuentes principales de PM10: crustal, marina, tráfico, regional, industrial y combustión. Cada una de ellas presentaba una composición química característica.
- •Mapa con la localización de las ocho capitales de provincia de Andalucía (círculos negros) y de las 21 estaciones de medición consideradas en el estudio. Las estaciones que superaron el límite anual de 20 µg/m3 se indican en rojo; aquellas próximas al límite, en amarillo; y aquellas claramente por debajo del límite, en verde.
- •Modificado de Pérez-Vizcaíno et al., 2026.
- •La fuente crustal se asocia a partículas generadas por la resuspensión de polvo y el transporte de material mineral (por ejemplo, calimas). La marina está relacionada con partículas originadas por la acción del viento y el oleaje. Y la fuente de tráfico está asociada a las emisiones del tubo de escape de los vehículos y el desgaste de frenos y neumáticos, y se caracteriza por contener elementos como el cromo, el cobre, el hierro, el cadmio, el zinc y el carbono elemental.
- •Así aumentan la contaminación urbana los semáforos mal gestionados
- •La fuente regional se relaciona con la generación secundaria de partículas y el transporte desde larga distancia de diversos tipos de emisiones y la industrial está asociada a las emisiones de fundiciones, refinerías, centrales eléctricas y otras instalaciones. Los elementos que la caracterizan son el arsénico, el cadmio, el cobre, el níquel, el plomo y el zinc.
- •Finalmente, la fuente de combustión se relaciona con quemas agrícolas, calefacción doméstica y tráfico, y contiene principalmente potasio, rubidio, carbono orgánico y carbono elemental.
- •La principal fuente antropogénica fue la combustión, salvo en aquellas estaciones situadas en ciudades con una elevada densidad de tráfico rodado, donde este era el principal responsable de su emisión.
- •En nueve de las 21 estaciones, la suma de las concentraciones de las fuentes superó el límite de 20 µg/m³. Esto pone de manifiesto la necesidad de reducir las emisiones originadas por la actividad humana en las áreas donde se localizan.
- •De la calima a los tubos de escape: cómo mejorar la calidad del aire en nuestras ciudades
- •Propuestas de actuación de cara a 2030
- •Uno de los grandes desafíos para reducir la concentración de las PM10 es el tráfico, especialmente en ciudades con un importante volumen de vehículos como Sevilla y Granada. Las principales medidas para lograrlo pasan por fomentar el uso del transporte público, los desplazamientos a pie o en bicicleta, y la implementación de zonas de bajas emisiones eficaces.
- •La actividad industrial también desempeña un papel importante en algunas zonas andaluzas como la ría de Huelva o la bahía de Algeciras. La modernización de las instalaciones y el control de las emisiones a través de tecnologías de abatimiento permitirán reducir la concentración de esta fuente.
- •Otro foco importante son los procesos de combustión de biomasa y otros combustibles, tanto en el ámbito doméstico como industrial, en regiones de Andalucía como Jaén. La estrategia para reducir la generación de partículas pasa por utilizar sistemas de calefacción más eficientes y la imposición de mayores restricciones a determinadas quemas.
- •El siguiente paso para reducir los efectos perjudiciales de las PM10 será conocer su comportamiento durante las distintas horas del día. La instrumentación clásica no permite este análisis, ya que los datos proporcionados son de resolución diaria (un dato cada 24 horas). Por lo tanto, es necesario emplear equipos de alta resolución temporal que proporcionen medidas a nivel horario. Estudiar el material particulado atmosférico es importante porque, aunque no podamos verlo, forma parte del aire que respiramos continuamente.
- •Pablo Pérez Vizcaíno recibe fondos del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades-Agencia Estatal de Investigación (Referencia PRE2022-105241) asociados al proyecto de investigación para la formación durante el periodo predoctoral.
- •Ana María Sánchez de la Campa Verdona recibe fondos del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades-Agencia Estatal de Investigación asociados al proyecto PID2024-157355OB-I00 para apoyo financiero y técnico.
Las personas nos preocupamos por aspectos como la calidad de los alimentos que consumimos o del agua que bebemos, pero ¿pensamos alguna vez en la calidad del aire que respiramos?
Además de gases, en el aire flotan numerosas partículas que inhalamos continuamente sin darnos cuenta. Debido a su pequeño tamaño, algunas son capaces de penetrar en los pulmones y alcanzar el torrente sanguíneo, relacionándose con enfermedades respiratorias y cardiovasculares. Al conjunto de estas partículas se le conoce como material particulado atmosférico, comúnmente abreviado como APM o simplemente PM, por el término inglés atmospheric particulate matter.
Europa endurece los límites de las PM10
El material particulado atmosférico es un indicador de la contaminación del aire, reconocido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como la mayor amenaza ambiental para la salud humana.
La preocupación por sus efectos dañinos llevó a la Unión Europea a regular los niveles de las PM10 –partículas con un diámetro aerodinámico igual o inferior a 10 micrómetros (µm)– por primera vez en 1999. Así, el valor límite de concentración media anual establecido fue de 40 microgramos por metro cúbico (µg/m³), que fue reafirmado en una directiva posterior publicada en 2008. Sin embargo, tras una recomendación de la OMS, este límite será reducido a 20 µg/m³ a partir de 2030 tras la entrada en vigor de la nueva normativa europea.
Durante las dos últimas décadas, se ha observado una tendencia sostenida a la disminución de las concentraciones medias anuales de las PM10 a nivel europeo. No obstante, se estima que, en distintas regiones del continente, como el sur de España, el norte de Italia o algunos países balcánicos, la probabilidad de incumplir el nuevo límite anual será alta.
Leer más: Efectos de las partículas en la salud: no solo el tamaño importa
¿Dónde está el problema en Andalucía?
Con más de 8,7 millones de habitantes, Andalucía es la comunidad autónoma más poblada de España y la segunda con mayor superficie. Su gobierno autonómico cuenta con una extensa Red de Vigilancia y Control de la Calidad del Aire formada por casi un centenar de estaciones de medición distribuidas por el territorio andaluz. Estas estaciones están ubicadas en distintos tipos de entornos: urbanos, industriales, puntos calientes de tráfico y rurales.
En un estudio reciente, investigadores de la Universidad de Huelva y del IDAEA-CSIC seleccionamos 21 de esas estaciones y evaluamos las distintas fuentes naturales y antropogénicas de las PM10 entre 2021 y 2023. Los resultados mostraron que en Andalucía existen seis fuentes principales de PM10: crustal, marina, tráfico, regional, industrial y combustión. Cada una de ellas presentaba una composición química característica.
La fuente crustal se asocia a partículas generadas por la resuspensión de polvo y el transporte de material mineral (por ejemplo, calimas). La marina está relacionada con partículas originadas por la acción del viento y el oleaje. Y la fuente de tráfico está asociada a las emisiones del tubo de escape de los vehículos y el desgaste de frenos y neumáticos, y se caracteriza por contener elementos como el cromo, el cobre, el hierro, el cadmio, el zinc y el carbono elemental.
Leer más: Así aumentan la contaminación urbana los semáforos mal gestionados
La fuente regional se relaciona con la generación secundaria de partículas y el transporte desde larga distancia de diversos tipos de emisiones y la industrial está asociada a las emisiones de fundiciones, refinerías, centrales eléctricas y otras instalaciones. Los elementos que la caracterizan son el arsénico, el cadmio, el cobre, el níquel, el plomo y el zinc.
Finalmente, la fuente de combustión se relaciona con quemas agrícolas, calefacción doméstica y tráfico, y contiene principalmente potasio, rubidio, carbono orgánico y carbono elemental.
La principal fuente antropogénica fue la combustión, salvo en aquellas estaciones situadas en ciudades con una elevada densidad de tráfico rodado, donde este era el principal responsable de su emisión.
En nueve de las 21 estaciones, la suma de las concentraciones de las fuentes superó el límite de 20 µg/m³. Esto pone de manifiesto la necesidad de reducir las emisiones originadas por la actividad humana en las áreas donde se localizan.
Leer más: De la calima a los tubos de escape: cómo mejorar la calidad del aire en nuestras ciudades
Propuestas de actuación de cara a 2030
Uno de los grandes desafíos para reducir la concentración de las PM10 es el tráfico, especialmente en ciudades con un importante volumen de vehículos como Sevilla y Granada. Las principales medidas para lograrlo pasan por fomentar el uso del transporte público, los desplazamientos a pie o en bicicleta, y la implementación de zonas de bajas emisiones eficaces.
La actividad industrial también desempeña un papel importante en algunas zonas andaluzas como la ría de Huelva o la bahía de Algeciras. La modernización de las instalaciones y el control de las emisiones a través de tecnologías de abatimiento permitirán reducir la concentración de esta fuente.
Otro foco importante son los procesos de combustión de biomasa y otros combustibles, tanto en el ámbito doméstico como industrial, en regiones de Andalucía como Jaén. La estrategia para reducir la generación de partículas pasa por utilizar sistemas de calefacción más eficientes y la imposición de mayores restricciones a determinadas quemas.
El siguiente paso para reducir los efectos perjudiciales de las PM10 será conocer su comportamiento durante las distintas horas del día. La instrumentación clásica no permite este análisis, ya que los datos proporcionados son de resolución diaria (un dato cada 24 horas). Por lo tanto, es necesario emplear equipos de alta resolución temporal que proporcionen medidas a nivel horario. Estudiar el material particulado atmosférico es importante porque, aunque no podamos verlo, forma parte del aire que respiramos continuamente.
Pablo Pérez Vizcaíno recibe fondos del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades-Agencia Estatal de Investigación (Referencia PRE2022-105241) asociados al proyecto de investigación para la formación durante el periodo predoctoral.
Ana María Sánchez de la Campa Verdona recibe fondos del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades-Agencia Estatal de Investigación asociados al proyecto PID2024-157355OB-I00 para apoyo financiero y técnico.
⚖️Artículo de libre republicación legal bajo licencia Creative Commons BY-ND 4.0 obtenido de The Conversation en Español. Crédito original al autor/a: Pablo Pérez Vizcaíno, Investigador Predoctoral, Universidad de Huelva. Puedes consultar la publicación original aquí.
